viernes, febrero 24, 2006

Hitler bajo una nueva luz

Hitler no tiene pensamientos – decía el diario Frankfurter Zeiting el 26 de enero de 1928 – y agregaba “en él no hay reflexión responsable pero tiene, sin embargo, una idea. Tiene un demonio dentro. Se trata de una idea maníaca de orígen atávico”. El tema es desarrollado por el profesor Mauro Torres en un llibro editado por ECOE hace pocas semanas bajo el título de Hitler a la nueva luz de la clásica y moderna psicología.

Según Torres, Hitler se dirigía inexorablemente hacia la dirección unifocal de su partido y la guerra era parte de su ser, es decir que esa guerra atávica y su odio contra el pueblo judío se encontraban incrustados en el código genético de su ADN.

Aquí algunos párrafos reveladores del libro:

Los nazis por naturaleza son incapaces de vivir en paz. A Hitler las palabras le brotaban a torrentes. La compulsión a la vagancia para el estudio, le fue muy útil para su oratoria popular y populista pues no se trataba de discursos académicos.

Guerra a la política

Nuestra tésis se afirma en que un bárbaro como Hitler metido a político tenía necesariamente que infundir guerra a la política. Las fuerzas paramilitares siempre estuvieron escoltando al partido nacionalsocialista.
La incapacidad de Hitler para estudiar y su odio a los intelectuales lo llevaba a ridiculizar la lectura de libros serios. Esa renuncia a la inteligencia o más exactamente la perversión de la inteligencia, se convirtió en un estímulo adicional del nazismo.

La bola de nieve

El Fuhrer es el vínculo que une el Estado, el partido y el pueblo. La admiración a Hitler por parte del pueblo va creciendo como la bola de nieve.
Hitler es la pauta de organización que opera siempre desde la cúspide hasta la base y nunca al revés. Domina todas las instituciones sociales y políticas.
Su poder es legal y constitucionalmente ilimitado.

Se convirtió desde el principio en el personaje indispensable por su capacidad de movilizar a las masas con su oratoria vehemente y pasional.
Las reuniones del gabinete eran innecesarias. No es necesario consultar a los ministros. El líder usa y realza el sentimiento de temor reverente. Los secuaces se aborregan junto a él para alcanzar sus fines. Todo gira en torno a la naturaleza del cerebro extraño de Hitler. Porqué tanta gente llegó a colaborar con la infamia del nazismo? La heróica imagen de Hitler era una imagen creada por las masas pero también impuesta. El propio Hitler prestaba la mayor atención a la erección de su imagen pública. Hitler, cuya excentrica forma de trabajar contribuía significativamente al caos administrativo del Tercer Reich, era presentado como un hombre que trabajaba arduamente mientras todos los demás dormían, infatigable en su laboriosidad y esfuerzo.

Hitler no hizo más que hablar. De ahí que el libro del profesor Torres – con una extensa y contundente bibliografía – siga teniendo evidente actualidad.

2 Comments:

At 10:16 a. m., Blogger Juan Diaz Zalamea said...

Alberto: en esta época en que el revisionismo historico pretende exaltar al que fuè el verdadero anticristo el asunto no es si podemos perdonar al que fué fruto de su tiempo y de la historia sino cómo podemos evitar que se repita. Occidente no es una raza sino una manera de pensar.
Los libros de Miguel Serrano,el chileno,estàn ya en desuso pues las doctrinas esotericas que propone ,todas embebidas de bramahnismo, resultan hijas de las principales corrientes esotericas.Corrientes enraizadas en el catolicismo mismo y por eso en desuso. El misterio de los ovnis nazis,avanzada del esoterismo de extrema derecha, resulta emparentado con tradiciones milenarias de pueblos diversos. Pero todo esto sumado a las corrientes de skin heads y al avance de las extremas derechas forma un triángulo con el judaismo,el polo inevitable,y con las corrientes marxistas.Por eso no es un fenomeno separado sino que forma parte de iniciaciones cuya cuspide es esa barbaridad en la que cayó la humanidad. La unica manera de enfrentarlo es con la lògica y con el principio de que Cristo dió todo y no recibió nada mientras el anticristo recibió todo y no dió sino sesenta millones de muertos.
Pobres muchachos aquellos que caen en las redes nazis y benditos sean los que colaboran para que no se repita ese capitulo de la historia.

 
At 8:16 p. m., Anonymous Buena Conducta said...

He revisado muy por encima este libro hace un par de horas en una librería, y la verdad que el índice es horroroso. Por el lenguaje y el orden conceptual que tiene parece una combinación de esas obras de la "new age" con un líbelo antinazi. Por lo que ví de adentro, el autor tampoco impresiona ni por su modestia ni por su rigurosidad, a pesar del rimbombante título del libro y la bibliografía citada. Eso del ADN cerebral "nato" y las aseveraciones bizarras acerca de la "tercera mentalidad" y la "cuarta mentalidad", etc., son francamente lamentables para la imagen de la psicología como ciencia, y los demás psicólogos y corrientes psicológicas no merecemos que debido a ese título de "moderna psicología" (¿?)nos metan en el mismo saco de las tesis muy particulares del autor...

 

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